RECOMENDACIONES PRÁCTICAS

LECCIÓN III

OBJETIVO
Para ejercer el servicio de Lector, es necesario tener en cuenta ciertas recomendaciones prácticas. Por eso, al finalizar la reunión, los participantes en la misma, conocerán tales recomendaciones, lo que permitirá un mejor servicio como proclamadores de la Palabra de Dios.

ORACIÓN BÍBLICA
Lectura: Nehemías 8, 1 7

El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para anunciar la Buena Nueva a los pobres...(Lc 4, 18ss)
El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para anunciar la Buena Nueva a los pobres…(Lc 4, 18ss)

Reflexión:
¿Qué aplicación podemos encontrar en el pasaje leído al servicio que prestamos en la liturgia? ¿Tengo claro que la Palabra de Dios es un mensaje que el mismo Padre envía a sus hijos?
¿Mi forma de proclamar es una ayuda para que el mensaje lIegue a los corazones de los oyentes como Dios lo quiere? O por el contrario, ¿soy indiferente al mensaje que Dios quiere transmitir?

RECOMENDACIONES PRACTICAS PARA EL EJERCICIO DEL SERVICIO DE LECTOR

  1. El LECTOR forma parte de la asamblea litúrgica. Es un servidor Laico que proclama la Palabra de Dios durante la celebración, pero sin ocupar puesto de honor dentro de la misma. Al momento de proclamar la Palabra de Dios, se levanta de su puesto en la asamblea, ojalá lo más cercano al Presbiterio, y se dirige al Ambón. Debe avanzar en forma discreta, evitando ruidos y sin ser motivo de distracción para la asamblea.proclamadores
  2. Permita que quien preside la celebración, además de la Asamblea, se sienten, y cuando haya silencio, empiece a proclamar.
  3. El secreto de un buen lector está en leer despacio, claro y con buen volumen de voz. Considere que nadie lo está apresurando; quizá sean los nervios, nada más. Hay que aprender a dominarlos.
  4. Como previamente ha preparado la lectura, prácticamente debe saber de memoria el título que va a proclamar: “Carta a los Romanos, etc..”. Por eso, la frase del título debe hacerla mirando a la Asamblea. No olvide mirar de vez en cuando al pueblo reunido, pues al proclamar, está comunicando el Mensaje de Dios.proclamadores3
  5. Evite “tics”, posturas incorrectas, balanceos o movimientos que distraigan y las muletillas.
  6. No lea aquello que aparece en rojo. Así, por ejemplo, no diga: “Primera lectura, ni segunda, ni mencione las citas bíblicas”, ni diciendo “salmo”.
  7. No pase la cinta que indica la hoja de un lado a otro. Déjela en un solo lugar.
  8. Al terminar la lectura haga una pausa de tres segundos antes de decir: “Palabra de Dios” No deben usarse frases como “Esto es palabra de Dios” o “Es palabra de Dios” u otras frases. Esto se debe a que el lector se identifica tanto con aquello que anuncia como que el mismo se hace palabra de Dios. Además es fundamental la entonación que se le da: no hacerla como pregunta o en otro sentido.
  9. Es fundamental que exista un instante de silencio entre la primera lectura y el salmo responsorial, para que el mensaje anunciado resuene en el corazón de los oyentes.

El SALMO RESPONSORIAL es una de las principales Aclamaciones que se contiene en la Liturgia. Por eso, se ha de recitar en forma poética o lírica. El ideal es cantar versículo y estrofas. Lo menos indicado es cantar las estrofas y recitar versículos. Lo más aceptable es cantar versículo y recitar estrofas.”proclamadores1

  1. El salmista ha de ser persona distinta a la que proclamó la lectura. De esta forma el salmo es “eco o resonancia que se poco promovida o asisten poco a celebrar, se puede invitar a responder diciendo: “Aclaman la Palabra de Dios, diciendo…” .
  2. Si el versículo de respuesta es demasiado largo, conviene abreviarlo, acordando con el celebrante que la frase tenga sentido. De lo contrario, es mejor dejarlo como está.
  3. Permita que sea la Asamblea quien aclame con el versículo de respuesta, para no estar repitiendo con ella. Si acaso olvida debe recordarle.
  4. Si hay dos lectores para tres lecturas, el mismo que proclamó la primera hará la segunda. La otra persona proclamará el salmo.
  5. El versículo antes del evangelio debe ser leído por el salmista, si hay una sola lectura. Cuando hay dos, lo debe leer quien proclamó la segunda lectura. En el leccionario aparece este versículo o al menos la página donde se encuentra.
  6. Como norma, no se debe leer el término “Aleluya”. Debe dejar que se cante.
  7. No se debe acaparar la proclamación de la Palabra. Hay otros que quisieran tener la experiencia de este servicio.
  8. Importante mantener el Leccionario en buen estado. Se debe proclamar del mismo y jamás de hojas sueltas o Misales populares.leccionario2

ES NECESARIO EL RESPETO PROFUNDO POR LA PALABRA DE DIOS.

COMPROMISO
Revisar nuestras actitudes personales de acuerdo a las recomendaciones para ejercer un buen servicio como Lector. Amar este servicio como lo merece la Palabra de Dios.
ORACIÓN CONCLUSIVA

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